La Fábrica Nacional de Artillería (Trubia, Asturias), bajo la dirección del comandante Antonio Ramírez de Arellano, desarrolló el prototipo “Casco de Combate Modelo 1926”, del que se fabricaron 150 unidades con similitudes al casco Berndorfer austríaco.
Aunque el prototipo superó las pruebas balísticas, fue descartado inicialmente. El desarrollo continuó y dio lugar a los dos modelos definitivos: el M26 sin ala y el M26 con ala.
En 1930 se fabricaron aproximadamente 12.000 unidades del modelo sin ala (conocido entre coleccionistas como M21) y 1.500 del modelo con ala.En 1931 se produjeron 20.000 cascos adicionales, todos del modelo con ala.En 1930 se fabricaron aproximadamente 12.000 unidades del modelo sin ala (conocido entre coleccionistas como M21) y 1.500 del modelo con ala.En 1931 se produjeron 20.000 cascos adicionales, todos del modelo con ala.Ese mismo año se proclamó la Segunda República Española, un periodo marcado por gran inestabilidad política. La Revolución de 1934 y los enfrentamientos en Asturias y Cataluña pusieron de manifiesto la necesidad de equipar a los Cuerpos de Seguridad con un casco más ligero.
En julio de 1936, tras el alzamiento liderado por Francisco Franco, comenzó la Guerra Civil. En ese momento coexistían tres modelos principales:
M21 o M26 “sin ala”
M26 “con ala”
M34 o M38
M26 o Modelo 26 «con ala”
El M26 con ala representa la evolución más desarrollada del modelo 1926.
Características técnicas
Fabricado entre 1930 y 1931
Acero laminado (1,1 a 1,8 mm)
Peso: 1.050 g aprox.
Talla única
Con visera y ala perimetral
Al igual que el modelo sin ala, salió de fábrica en gris y fue repintado durante la guerra.
Interior y construcción
Siete remaches de aluminio (dos ventilados)
Sistema interior similar al M21
Interior pintado en negro
Barbuquejo de cuero estándar
Este modelo terminó imponiéndose como el casco más común en los primeros compases de la contienda.












