este fin de semana vimos en "PONCIA" a una Lolita que derrocha garra y fuerza dramática durante 70 minutos, uno de los puntos fuertes del montaje es la elegante y hermosa puesta en escena diseñada por Luis Luque. Una puesta en escena que nos deja imágenes de enorme belleza y de una extraordinaria potencia estética, como por ejemplo esa en la que Lolita aparece de fondo, caminando con el garrote de Bernarda, a través de las cortinas blancas semitransparentes. Y en cada uno de sus pasos, se va encendiendo un foco de luz.Nos encantó también la escena de la jarra de leche y los vasos, y por supuesto el potentísimo y liberador desenlace, esta Poncia de Luque habla del suicidio y la libertad, de la culpa, la educación y el sexo. Y lo grita a los cuatro vientos con toda la fuerza de una mujer que ha sido maltratada, sometida y callada. El alma de la criada se revela al mundo para insistir en la necesidad de transferir a los demás la idea de amarnos en libertad. La obra culmina con una bellísima escena en la que conocemos a ‘la Poncia’ mujer que clama contra del machismo y alza su bandera en pro del feminismo y la libertad de las mujeres.
Al final de la obra la actriz pedía la palabra para agradecer los elogios de los espectadores y dedicar unas emotivas palabras a toda su equipo,g raciosa fue la pérdida del pendiente al puro estilo Lola Flores y nos trasladó el cariño que tiene a esta tierra y a la Virgen del Pilar,una devoción que le viene de familia.
grande!


















































