domingo, 17 de febrero de 2019
..una joya
..este maravilloso volumen de amigo Groo by Sergio Aragonés,del que soy fan,conjuga un poco la trayectoria del antihéroe y de los personajillos variados que nos ha brindado la saga...para disfrutar
martes, 12 de febrero de 2019
..para escuchar
..supongo que todo el mundo ya conoce a los "Manics",humildemente recomiendo oir este albúm,para mi maravilloso.."This is my truth tell me yours", (1998)
"exitoso en casi todo el mundo y le dio a la banda su primer single número uno: If You Tolerate This Your Children Will Be Next, fue escrito sobre la Guerra Civil Española y fue inspirado en partes iguales por 'Homenaje a Cataluña' de George Orwell y Spanish Bombs de The Clash, el álbum también contenía los singles You Stole The Sun From My Heart, Tsunami y la delicada y preciosa balada The Everlasting."(wiki-wiki)
no se si todo el mundo lo sabe pero Richard James Edwards (Caerphilly, Gales, 22 de diciembre de 1967 - desaparecido c. 1 de febrero de 1995, oficialmente declarado muerto el 23 de noviembre de 2008) . Era el guitarrista y letrista de la banda, está desaparecido desde 1995. El 23 de noviembre de 2008, a efectos legales, la justicia británica lo declaró presuntamente muerto
no se si todo el mundo lo sabe pero Richard James Edwards (Caerphilly, Gales, 22 de diciembre de 1967 - desaparecido c. 1 de febrero de 1995, oficialmente declarado muerto el 23 de noviembre de 2008) . Era el guitarrista y letrista de la banda, está desaparecido desde 1995. El 23 de noviembre de 2008, a efectos legales, la justicia británica lo declaró presuntamente muerto
"cheque de 500 euros"
Francia impulsa el acceso juvenil a la cultura con un cheque de 500 euros
El Gobierno francés experimenta desde esta semana con el “pase cultural” que prometió Emmanuel Macron durante la campaña que le condujo al Elíseo. El proyecto está destinado a los franceses de 18 años: al cumplir la mayoría de edad se beneficiarán de un crédito de 500 euros, concedidos por el Estado, para invertir en productos y actividades culturales. El dispositivo acaba de entrar en un periodo de prueba de seis meses, en el que participarán 13.000 voluntarios de cinco departamentos.
El pase de Macron permitirá comprar libros, DVD y entradas para cine, teatro y conciertos, además de apuntarse a talleres y cursos o suscribirse a las plataformas de streaming. El acceso se hará a partir de una aplicación para móviles y tabletas concebida por el Ministerio de Cultura, que propondrá servicios y actividades geolocalizadas a la proximidad del lugar donde se encuentre el usuario. “A veces bromeamos diciendo que es un Tinder de la cultura”, afirmó su responsable, Éric Garandeau, en junio de 2018.
Francia impulsa el acceso juvenil a la cultura con un cheque de 500 euros Los jóvenes culturetas van de gratis
Francia impulsa el acceso juvenil a la cultura con un cheque de 500 euros El bono cultura de Italia crea envidia y debates en España
La iniciativa se enmarca en la voluntad del Gobierno de democratizar aún más el alcance de la oferta cultural. “La transmisión de nuestra cultura es lo que hace que nuestros hijos se conviertan en ciudadanos franceses. El acceso al arte en todas partes y para todo el mundo es la misión primera de mi ministerio”, ha señalado el ministro de Cultura, Franck Riester. Cuando la experimentación concluya, decidirá si generaliza el proyecto a todo el territorio. Si se avanza al ritmo previsto, 200.000 jóvenes podrían beneficiarse del pase cultural a finales de 2020, según Le Monde.
Francia ha apostado por facilitar el trámite a través de un proceso totalmente digital, liderado por una “startup de Estado”, como la define el Ministerio de Cultura, siguiendo la terminología oficial del macronismo, partidaria de la nueva economía.
En realidad, esa aplicación podrá ser usada, a medio plazo, por cualquier ciudadano francés, aunque solo recibirán los 500 euros quienes lleguen a la mayoría de edad. La idea es favorecer la emancipación cultural de los jóvenes, pero también impulsar un nuevo acceso a la oferta de actividades artísticas, en el que todo se pueda hacer en un par de clics desde un dispositivo móvil con GPS integrado. “Es un nuevo servicio universal de la cultura, de envergadura parecida, tal vez, a la invención de la televisión pública”, afirma el ministro Riester.
Esta iniciativa marca un cambio de orientación sin precedentes en la política cultural francesa. Es la primera vez, desde la creación del Ministerio de Cultura en 1959 de la mano de André Malraux, en que se prefiere subvencionar la demanda y no la oferta. El presupuesto para estos seis meses de experimentación es de 34 millones, aunque el Gobierno confía en que la iniciativa privada ponga de su parte, reduciendo sus precios u ofreciendo algunos servicios de manera gratuita. Según la prensa francesa, la partida necesaria para este pase cultural cuando ataña a todos los jóvenes de 18 años será de 400 millones de euros anuales. El Ejecutivo espera no tener que sufragar más del 80%, según Le Parisien.
De momento, el Gobierno tiene cerrada la participación de 900 socios privados para el periodo de prueba. Casi todos son franceses: colaborarán cadenas como Canal Plus, Orange OCS, Arte o France Télévisions, además de la plataforma de música en streaming Deezer o la empresa de videojuegos Ubisoft. En cambio, ni Google ni Apple ni Netflix figuran entre las entidades colaboradoras, pese a haber sido invitados por el ministerio (el primero admitió haberse reunido con los responsables del pase en una fase preliminar). Audible, líder del audiolibro adquirida por Amazon, es una de las pocas empresas extranjeras que han aceptado participar en la experimentación.
El algoritmo de la aplicación francesa funcionará de manera muy distinta al de los gigantes de Internet: propondrá productos y servicios diametralmente opuestos a los que el consumidor haya escogido previamente, en lugar de insistir en otros parecidos. “Convirtiéndose en prescriptoras, las grandes plataformas digitales se arriesgan a mantener a los usuarios en una reproducción mecánica de sus elecciones”, indica el documento que presenta el proyecto. “El pase cultural tiene la ambición de construir un modelo contrario, que acompañe a los usuarios hacia una ampliación de sus preferencias y gustos”.
Por otra parte, para evitar que esas plataformas acaparen la totalidad del cheque entregado a los jóvenes, el ministerio piensa imponer un tope de 200 euros para los gastos en ofertas digitales. Para la compra de bienes materiales, como libros y DVD, cada usuario podrá gastarse otros 200 euros como máximo. En cambio, no habrá límite para las salidas culturales, como el cine, el teatro, los conciertos o los cursos y talleres comprendidos en la oferta.
Críticas
La gestación del pase cultural ha estado marcada por los retrasos, las críticas y el escepticismo. El exministro de Cultura Jack Lang, artífice de la democratización cultural que la izquierda de Mitterrand llevó a cabo en los ochenta, se ha mostrado “poco convencido”. Tampoco en los departamentos implicados las opiniones parecen unánimes. “Para las clases populares, el problema no es solo financiero. Tiene que haber un trabajo de mediación, de preparación a la obra”, expresó el diputado socialista Stéphane Troussel, representante de la circunscripción de Sena-Saint Denis, en la deprimida banlieue parisina, una de las cinco demarcaciones que participan en la prueba piloto.
También existe la sospecha de que el Gobierno prefiera privilegiar la oferta institucional por encima de formas de cultura más populares y menos elitistas. “No es verdad. Los videojuegos o el hip hop están incluidos. Toda oferta que sea legal estará presente”, asegura un portavoz de Cultura, aunque precisa que los servicios y actividades destacados en la aplicación estarán “editorializados”. “Siempre daremos más visibilidad a un filme de arte y ensayo que a un blockbuster”, admite. Casi 30 años después de imponer la noción de excepción cultural, Francia aspira a situarse de nuevo en la vanguardia de la economía del sector. Aunque parece temprano para saber si este ambicioso lanzamiento, una de las puntas de lanza del proyecto presidencial de Macron, será un triunfo o un fracaso más en su tortuosa primera legislatura en el poder.
ESPAÑA: PRUEBAS Y PROMESAS
El pase cultural francés está inspirado en los “bonos culturales” que creó el primer ministro italiano Matteo Renzi en 2016 —y que siguen en vigor—, aunque introduce novedades para esquivar las disfunciones de aquel proyecto. Sus cupones también valen 500 euros y benefician a jóvenes de 18 años, pero se registraron episodios de fraude o reventa, y un 40% de quienes tenían derecho al bono no fueron a recogerlo.
En España, hay experimentos parecidos, aunque de menores envergaduras y cuantías económicas. En Madrid, el llamado JOBO ofrece acceso gratuito a jóvenes de entre 16 y 26 años al Circo Price o al Teatro Español. El bono Cooltura Joven de Cantabria regala 30 euros de descuento a los nacidos en 2000. Y en la Diputación de Gipuzkoa hay también bonificaciones de ocho o 12 euros por compras en cultura superiores a 20 euros.
Cuando se encontraba en la oposición, el PSOE propuso un “bono cultural”, aunque sin aclarar cifras ni dotaciones.
FUENTE:elpais.com
lunes, 11 de febrero de 2019
domingo, 10 de febrero de 2019
.."te voy a dar plomo"
..maravillosos Indios y Vaquero con lazo alambril figuras de plomo,años 50´s, a punto han estado de venirse a la reserva....pero es que está ya un poco llena...😂😂😂
.."tranquila cariño...sólo es follar"
..sensacional este descubrimiento llamado THE DEUCE...sin par ,una produccion de HBO en todo su explendor,con un James Franco al timón,creada por los escritores y productores David Simon y George Pelecanos, productores y guionistas de series de gran éxito como The Wire o Treme...sin más toca verla y disfrutarla, así lo hemos hecho este finde con la 1a temporada..ahora a por la segunda
jueves, 7 de febrero de 2019
lunes, 4 de febrero de 2019
..sin palabras
..hoy he podido ver una,no conocía su existencia....se corta la respiración
Las medallas secretas de ETA
Ésta es la historia desconocida de las medallas que la banda fabricaba como si fuera un ejército
Son doradas, de latón y, según fuentes antiterroristas, ETA las usaba para condecorar a sus miembros o recompensar a colaboradores. ¿O para financiarse?
La Policía francesa halló un millar en Sokoa, en 1986. Hoy hay coleccionistas que pagan hasta 600 euros por ellas. Este mes se ha vendido la última
Cuando, aterrorizado y sudando, lo detuvieron en la Estación del Norte de París, Aner Gómez Aguirre no sólo llevaba encima un carné de conducir falsificado por ETA, un disquete con información protegida y 2.000 euros en metálico. Entre sus cosas, la Policía francesa encontró también una tonta imprudencia en forma de pequeña medalla dorada. En una cara lucían las siglas de ETA; en su reverso, el hacha y la serpiente. Aquella noche de noviembre de 2004 el terrorista acabó en el calabozo. Su medalla, probablemente, en un almacén. Pero todavía hoy hay coleccionistas dispuestos a pagar por hacerse con ella o con otra similar. Es una de las historias menos conocidas de la banda terrorista, incluso para los más entendidos: ETA, como si fuera un ejército, fabricó sus propias medallas. Eran de latón, y bastante rudimentarias. No está claro para qué las utilizaban. Pero existieron, y algunas salieron de la clandestinidad. Un puñado de ellas -imposibles de cuantificar- se encuentran repartidas en casas de familias abertzales, despachos de policías y aficionados a las piezas raras. La última se compró, que se sepa, hace sólo unos días. El 12 de diciembre, un coleccionista de Valencia se la vendió por internet a otro fanático de las antigüedades, José Ramón Hernández. José Ramón pagó por ella 90 euros y le acaba de llegar a su casa, en Burgos. «Con estas medallas ETA condecoraba a sus mártires, según me ha asegurado gente fiable del mundo abertzale. Y con esta ya tengo dos», revela orgulloso José Ramón. Por un lado de ambas medallas se leen las siglas «ETA», en el centro, y la inscripción completa «Euskadi Ta Askatasuna», en círculo; por el otro, el anagrama y el lema «Bietan jarrai». Como ya hace con la primera [véanse las fotografías que acompañan a este artículo], la nueva medalla viajará con José Ramón a exposiciones y ferias de toda España. Pero no piensa venderlas. Son, dice, muy difíciles de conseguir.El rastro más claro de las misteriosas medallas lleva hasta el invierno de 1986 en el sur de Francia. Aquel 5 de noviembre la Policía francesa asesta en Hendaya uno de los golpes más duros a ETA. Los agentes entran por sorpresa en una cooperativa de muebles que, según sospechan, le sirve a la banda para blanquear dinero y mantener en plantilla a militantes y colaboradores. Se hará célebre como la operación Sokoa. Ocultas en un sótanoEn el sótano de la empresa descubren, oculto tras una estantería, un zulo de unos dos metros de alto por dos de ancho y tres de fondo al que se accede por una trampilla que se abre tirando de un alambre, según detallaría la Audiencia Nacional en su sentencia. La cúpula de la organización ha escondido allí los libros de cuentas de su impuesto revolucionario, facturas, justificantes, borradores de cartas para empresarios, informes sobre posibles víctimas, dos lanzamisiles, pistolas, fusiles, cartuchos, dos Olivetti, tres gorras de la Ertzaintza...y 35 paquetes llenos de medallas.El sumario judicial habla de «1.000 medallas de ETA», «troqueladas con la efigie» (sic) de la organización terrorista. Son «de color dorado», según precisa el ex secretario de Estado para la Seguridad Rafael Vera en su libro Sokoa. Operación Caballo de Troya (Foca, 2016). La Policía las fotografía en blanco y negro sobre una mesa, junto a otros objetos intervenidos. Es muy posible que aquellas no fueran las únicas. Los expertos consultados afirman que en años posteriores pudieran fabricarse más tandas. «Los primeros etarras fueron adoctrinados por el sistema educativo franquista, que les transmitió una cultura política que pivotaba sobre el ultranacionalismo, la intolerancia, el mesianismo, el autoritarismo, el militarismo y la exaltación de la violencia purificadora», explica el historiador Gaizka Fernández Soldevilla en su libro La voluntad del gudari (Tecnos, 2016). Los terroristas se veían a sí mismos como «gudaris» herederos de los de la Guerra Civil. Y, como antagonistas del «ejército ocupante» español, intentaron configurarse como un embrión del «ejército nacional vasco». «En cierto sentido, el funcionamiento de la banda imitaba al del ejército, incluso en extremos como el ajusticiamiento de "traidores" y "desertores"». De la misma manera pretendió negociar, «de igual a igual», con las Fuerzas Armadas. ¿Y las medallas? ¿Condecoraban con ellas a sus dirigentes más destacados? ¿A quienes más mataban? ¿A sus muertos?Fuentes de la lucha antiterrorista tanto española como francesa coinciden en señalar que en ninguno de los documentos internos incautados a la banda se habla de estas medallas. Ningún papel de ETA -que se conozca- regula qué requisitos debían cumplir los militares de este ejército con más de 800 víctimas mortales para ser distinguidos con una medalla. A partir de ahí, las hipótesis divergen. Una fuente solvente del antiterrorismo español afirma que, según su información, ETA las empleaba «para reconocer a sus miembros destacados y a los responsables de las estructuras en Francia, por ejemplo, a los del aparato de falsificación y a los del aparato político». Otra voz de la seguridad francesa se inclina más bien por entender que aquello era una especie de recompensa para colaboradores de ETA que, en agradecimiento a sus servicios, se llevaban la satisfacción (fanática) de recibir algo así como la certificación, en forma de medalla dorada, de que habían contribuido a la «lucha» por «la patria» y «el pueblo vasco». Era una medalla de latón, sí, pero firmada por la mismísima ETA. Un objeto con el que fardar en las fiestas del pueblo, perfecto para alardear con un amigo o un ligue en los ambientes oportunos.Una tercera fuente de la lucha antiterrorista española añade que sus réplicas más sencillas, a las que los agentes llamaban «monedas» más que medallas, sirvieron a la banda y a su entorno para financiarse a cambio de pequeñas donaciones. Un vasco que en aquellos años se movía en el entorno abertzale confirma a Crónica este último relato. «¿Que si sé algo sobre las medallas de ETA? Yo tengo una en casa», responde, antes de enviar a esta periodista dos fotos de su tesoro dorado. «Esas las sacaron en los 80». ¿Para qué? «Para sacar dinero... Herri Batasuna necesitaba dinero y las vendía entre la gente de HB, como si fueran donaciones. No fue una cosa masiva, pero sacaron unas cuantas».Los "mártires"José Ramón Hernández se gana la vida como coleccionista bajo la marca Antiquo Neton tras verse obligado a cerrar su empresa de construcción «a causa de la crisis». Su primera medalla de ETA, de unos tres centímetros de diámetro, es una de sus piezas más preciadas. Asegura que es «de los años 70» y que procede de la operación Sokoa. La logró en el año 2010 y por ella pagó 500 euros. «Fue a través de un político de la época que tenía una porque supongo que en la incautación de Sokoa una de aquellas medallas se perdió... [Sonríe]. El político se la dio mediante un trueque a otra tercera persona, amigo mío, y esa persona me la vendió a mí», relata, enigmático. La medalla lleva una cinta con los colores de la ikurriña, ya desgastada. «Según mis averiguaciones -he hablado con gente de la Policía y del entorno abertzale-, ETA las usaba para condecorar a sus mártires, a los que morían en un atentado. Así que ahora están en casas de viudas y madres [de etarras]». Pone un ejemplo que conoce. Una de ellas le apareció a un anticuario de Vitoria cuando se hizo con los muebles viejos de una familia. Estaba «escondidísima» en el compartimento secreto de un cajón.La que José Ramón ha comprado ahora por 90 euros -«una ganga»- es distinta: algo más oscura, medio centímetro más grande... Según su estimación, posterior en el tiempo y también menos valiosa, aunque auténtica. No cuelga de una ikurriña sino de una cinta de tela verde. Una parecida a ésta es propiedad del Museo del Espía y, entre exposición y exposición, permanece guardada en un almacén en Galicia. Al museo llegó en forma de donación a través de la familia de un militar fallecido... En el mundo de las fuerzas de seguridad la rara medalla de latón fue considerada en algunos ámbitos como un trofeo. En julio de 1989, dos periodistas de La Vanguardia hallaron una en el despacho del comandante de paz de la comisaría de Périgueux, en la Nueva Aquitania francesa. El comandante había participado en la operación Sokoa como integrante de las brigadas móviles y se quedó una de las 1.000 medallas que estaban ocultas en aquel sótano. «Es un recuerdo», les dijo. Hay más ejemplares en manos de policías o agentes jubilados. A ambos lados de la frontera.El hacha y la serpienteEl anagrama inconfundible que ETA incluyó en sus medallas, el hacha y la serpiente entrelazadas, es el mismo con el que siempre ha firmado sus comunicados, acompañado del lema Bietan jarrai, que significa algo así como «seguir en las dos»; continuar en las dos vías: la política y la militar. El símbolo lo creó en los años 60 un anarquista guipuzcoano llamado Félix Likiniano (Liki), quien tras la Guerra Civil marchó a Francia y se acercó a los planteamientos de ETA, según recoge el historiador Santiago de Pablo en el libro 100 Símbolos vascos (Tecnos, 2016). Uno de los jefes de la banda explicó su significado en un juicio. «El hacha significa golpear y la serpiente, ser inteligente», dijo Mikel Albisu (Antza). Es decir, usar «la fuerza con inteligencia». El periodista y más tarde diputado general de Guipúzcoa con Bildu, Martin Garitano, identificó en el hacha la «bravura» y en la serpiente, «la sagacidad». Pero, además de en carteles y pintadas, el escalofriante anagrama ha aparecido en colgantes de acero que se vendían por 15 euros a modo de «bono de colaboración», según explican fuentes antiterroristas. Aunque el ejemplar más ridículo que se recuerda lo halló la Policía Nacional en el registro de la casa del dirigente de Batasuna Pernando Barrena: el hacha y la serpiente bordadas en un coqueto petit point. En su comunicado del pasado septiembre, lo que queda de ETA vino a decir que está debatiendo su disolución y anunció un pequeño cambio de imagen. Su sello seguirá siendo el hacha y la serpiente, como en sus desconocidas medallas, pero ahora las representará sobre madera. En su agonía, la banda terrorista retoma la vieja talla labrada que Liki esculpió en los 60, por eso de enraizarse -y justificarse- en la lucha contra la dictadura, pese a que a la inmensa mayoría de sus víctimas las ha matado en democracia.
fuente:mundo.es
domingo, 3 de febrero de 2019
"..indios y vaqueros a 100 euros"
..pues si,ya desde hace tiempo parte de la gente que en los rastros intenta ganarse la vida creo que tienen un enfoque un poco distorsionado,entiendo perfectamente que intentes ganarte un margen en las operaciones que manejas,pero un poco de sentido común por favor.Siempre, generalmente es el tipo de individuo que no maneja toda la información sobre el producto el que te la quiere clavar.....los más avispados y que más controlan mantienen un ritmo de transacciones bueno con márgenes adecuados y el volumen de sus ventas aumenta,los que quieren hacer un pelotazo en cada operación por mínima que sea, lo único que hacen ,bajo mi punto de vista,es ahuyentar a los habituales y meterles algún estacazo a los despistados...para mi,un error....pero bueno ellos sabrán que se supone intentar vivir de ello...no es un mundo fácil y está lleno de desconfianzas,cáncer por otra parte del mundo de la venta...la desconfianza...
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